
La banca mexicana vive un punto de quiebre. Hoy, un banco ya no compite solo por tasas, apps o productos. Compite por credibilidad digital. Y la identidad —cómo la verificas, cómo la proteges y cómo la administras— es la moneda con la que se compra esa credibilidad.
LATAM es un epicentro fintech: México, Brasil y Colombia concentran más del 60% de los nuevos jugadores de la región. Pero este crecimiento trae un reto innegociable: si la identidad falla, todo falla.
A esto se suma un fenómeno silencioso: la explosión del fraude con identidades sintéticas, alimentado por IA generativa. Esta amenaza creciente no solo implica pérdida financiera, sino que compromete toda la estrategia de confianza y operación digital:
Los bancos que están ganando el mercado entendieron algo clave: la identidad no es un proceso; es una estrategia de crecimiento y de control de riesgo.
Y aquí es donde la identidad marca una diferencia tangible:
Adaptive MFA, Device Access, Passkeys y mitigación de bots permiten bloquear amenazas antes del “login box”, justo donde se juega la batalla real.
Mientras las instituciones abren APIs y conectan nuevos partners, la superficie de ataque se multiplica. La neutralidad de Okta y el rol de TEC360 como Managed Identity Service Provider permiten absorber esa complejidad, unificar políticas, gobernar accesos y mantener cumplimiento continuo (CNBV, PCI DSS, ISO 27001).
Las fintech necesitan moverse a velocidad de producto. No pueden invertir meses en construir autenticación.
El 88% de las organizaciones que usan plataformas como Okta reducen su time-to-market de forma significativa, liberando a los equipos de ingeniería para enfocarse en el core del negocio .
Los bancos latinoamericanos aún arrastran retos estructurales: cuentas huérfanas, permisos excesivos, roles heredados, MFA incompleto, shadow IT y falta de visibilidad unificada. En finanzas, donde cada milisegundo cuenta y cada brecha puede ser portada, esta estadística no es aceptable.
En México y en toda LATAM, la Economía de la Confianza ya no es una teoría: es la base del futuro financiero. Los jugadores que dominen la identidad —como infraestructura, como experiencia y como estrategia— serán los que sobrevivan la próxima ola.
Agradecemos especialmente la colaboración de Ted Alpher, Business Value en Okta, por sus valiosas aportaciones y notas estratégicas que enriquecieron el análisis presentado en este artículo.